martes, 28 de marzo de 2006

De Toro por los cuernos de la luna

De Suso de Toro sólo podemos esperar que cuando sea mayor escriba sus paridas en menos espacio, para hacernos perder menos tiempo, ese tiempo que dice él que nos ha hecho perder ETA. Yo, qué quieren, a esta edad provecta no le aguanto la tontería a nadie, y como a este De Toro ya lo tenemos calao mi ilustrado loro y yo, pues pasamos de él como del vino malo. Ya hemos bebido mucho de tetrabric San Simón, y ahora si no hay calidad, no bebemos, que tampoco nos vamos a morir antes por eso.

La calidad intelectual de Suso de Toro es inversamente proporcional a la que él cree tener. Porque qué pose se gasta el tío. Lo cual se refleja en los sabanones que endilga en El País, y que sólo nos explicamos que publiquen porque NO TIENEN OTRA COSA MEJOR. Que manda narices. El País ya no tiene quien le escriba. Quien escriba con altura, con arte y con peso. Es un cementerio de elefantes y por esa decadencia, se les ha permitido acercarse a caimancitos como de Toro, que iba para poeta y novelista de subvención, y ya ven, está dando lecciones de alta política. Sólo un cráneo previlegiado que decía Valle-Inclán, como Zapatero, podía darle crédito a tamaño producto de la aculturación.

De Toro tiene un mérito: es fiel representante o paradigma de aquellas gentes que se enrolaron en su día en la izquierda, se tragaron todas las bolas, y una vez que ya no había excusa alguna para no verlas o, por lo menos, para hacerse unas preguntitas, optaron por cerrar la ventanilla neuronal. Sobre todo, no pensar. No vaya a ser que pensando, pensando, llegue a pensar diferente que el resto de la tribu, y se me corte el rollito de vivir del cuento de ser "de izquierdas", "soy rebelde porque el mundo me ha hecho así", y como mola que me admiren unos pobres ilusos por ello.

Cuando todavía gobernaba en Galicia el PP, de Toro criticaba agriamente a Fraga, y en una de esas, el entonces presidente comentó algo así: Yo, lo único que le he hecho a Suso de Toro es cenar con él y pagar la cuenta. ¿Por qué cenaba de Toro con Fraga? ¿Por qué se dejaba pagar la cena por él? ¿Por qué aceptaba el dinero de una Xunta gobernada por el PP? Qué tontería de preguntas, ¿verdad? Pues en ellas está el ser y la nada de una casta de pseudointelectuales que tanto se pavonea en Gallaecia como en el resto de España.

Pero vayamos al rollo poco higiénico de Susote que nos ha colocado El País y que nosotros, mi loro y yo, no hemos leído íntegro, por lo antedicho, pero le vamos a enviar una botellita de Amandi al tipo de Libertad Digital que se lo ha tragado entero y ha entresacado unas piezas.

Vamos a ver, Suso cree que ETA no se explica "sin el mundo irracional y violento del franquismo", pero lo peor de la dictadura había pasado ya cuando se crea ETA. Debería fijarse en los nacionalismos, en su irracionalidad y su violencia y lo entendería mejor. Si quisiera.

Insiste en que "ETA fue luego una causa y una disculpa interesada de una derecha que no fue capaz de romper con su pasado, que nos ha impedido romper definitivamente con la irracionalidad franquista, sus miedos y su ideología, que nos ha impedido cultivar y consolidar una conciencia cívica”.

Bueno, primero, tendría que justificar que el franquismo fuera "irracional" (a mi me parecía bastante racional en su método para seguir sobreviviendo); segundo que tuviera una ideología (Franco era lo menos parecido a un ideólogo); y tercero, que la derecha que decide acabar con el régimen y le pone el sable para que se haga el seppuku, no rompiera con el pasado. Si no rompe ella, todavía estábamos allí, Susote, haciendo de antifranquistas por las calles compostelanas, madrileñas, barcelonesas, etcétera.

El análisis que todavía no ha hecho De Toro es el de la ETA como producto del antifranquismo. Como los Grapo. Un típico producto de la izquierda "revolucionaria". De los defensores de la "lucha armada". De los que no son demócratas y mucho menos liberales. De los que no han dudado nunca en usar la violencia para desestabilizar y crear las condiciones para la toma del poder por un grupo minoritario. En la lógica de la izquierda tradicional eso está perfectamente integrado y aceptado. Parece mentira que Susote, que perteneció a aquella izquierda comunista y revolucionaria y grupuscular, haya borrado de su memoria todo eso.

En cuanto a los conocimientos de Historia del amigo... Nos hemos enterado por él que la historia no empieza en el siglo XVIII y acaba en el XX, de lo cual nos alegramos sinceramente; el palo que le da a la Ilustración, bueno, qué cosa, es como para que se remuevan en su tumba todos los creadores de la Enciclopedia; que el destino de España no sea necesario ni eterno también nos tranquiliza, sobre todo, porque no estaremos ahí para comprobarlo. ¿Pero a qué viene esta sarta de bobadas? Aparte de poner en el mismo platillo a Isabel la Católica, que creemos que existió, y a Aitor, que creemos que no existió, ¿qué de qué?

Pues viene don Suso a decirnos que la Historia “también nos enseña que cuando vivimos en democracia, en la I, en la II República y ahora, siempre se manifestó la voluntad política de existir de las hoy llamadas "nacionalidades". Esa voluntad es un continuo que permaneció incluso en épocas de persecución antidemocrática. La existencia de esas voluntades, de esas corrientes políticas, es uno de los signos más característicos de la vida histórica y social española. Pero, aceptando que existe la historia, no seamos sus esclavos. La vida social democrática existe en las personas libres y activas, la democracia es un pacto perpetuo de los ciudadanos. Y la España posible, la necesaria, es un espacio común que debe crear la ciudadanía sobre un pacto sustentado en dos pies: el reconocimiento de nuestra diversidad política y a continuación la lealtad a un proyecto común (...)"

Vaya, que descubrió América, el pavo. Ha olvidado de sus tiempos de izquierda aquello tan bonito de los nacionalismos como expresión de una burguesía nacional opresora (aunque a veces conviniera darle cuerda), pero siempre contrarios y enemigos a los intereses del proletariado, que iban por la universalidad. Pero aparte de ese olvido, Susote, ¿qué coño crees que es el Estado de las Autonomías sino el reconocimiento de "nuestra diversidad política", por decirlo en su cursi terminología? Y en cuanto a los períodos democráticos, te falta la Restauración, so chantre.

El loro me dice que deje de teclear, y que puerta, que después de la alegría que le ha dado este nuevo textículo de Suso, se va a tomar el vermú al bar de la esquina, y me invita, como invitó Fraga a nuestro chapapote, digo chavalote, intelectual preferido. Por tu salud, Susote, que Dios te la conserve mejor que tu inteligencia.

6 comentarios:

  1. Este hombre delira. Por lo que se ve el origen de todos los males en el universo es "la derecha" seguro que hasta tiene la culpa de los 100 millones de muertos que lleva el socialismo. Intelectualmente nauseabundo.

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  2. Yo no sé para ustedes, pero para mí este Toro no pasa de buey. Embiste poco y mal.

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  3. Hace unos años, estuve en Bruselas en una cena coloquio con Suso de Toro, organizada por la Fundacion Galicia Europa, sus opiniones son autenticamente delirantes, un ejemplo de la izquierda resentida.

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  4. Pues a mi me parece una persona muy inteligente y un gran escritor.

    No me parece justo las cosas que escriben aquí, aunque claro él tendrá sus defectos pero quien no los tiene. Pienso que habría que ser más ecuanime, es solo mi opinión, adios.

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  5. Keikai, para críticas ecuánimes, ya tenemos los suplementos literarios y la mayor parte de la opinión política que se publica. Uno puede ser ecuánime cuando encuentra, en el asunto que analiza, aspectos interesantes. Pero en Suso de Toro no he encontrado nunca ni una pequeña gema perdida en la empanada mental que a mi juicio le posee. Por otro lado, no puede decirse que él sea ecuánime en sus opiniones, de modo que tampoco en ese aspecto veo por qué he de serlo yo.
    Si a ti te gusta como escritor, pues bueno. No he hablado de sus posibles méritos literarios, que eso es otro capítulo. A mi me parecen escasos. Si te parece muy inteligente, será porque te convence su discurso. Tal vez pudieras explicarnos qué dice de extraordinario.

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  6. Keikai,
    No sé si es un "gran escritor". Es algo discutible. Tú crees que sí, yo creo que no. Cada uno, su opinión.

    No sé si es "muy inteligente". Es discutible. Tú crees que sí, yo puedo creer que no. Cada uno, su opinión.

    Lo que, objetivamente, no admite dudas es que es un INDOCUMENTADO. Dicho de otra forma, un IGNORANTE.

    Y si nuestro presidente considera su "gurú" a un tipo que es un indocumentado.... hay motivos para preocuparse.

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