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lunes, 21 de julio de 2008

La secuela de Aranjuez: Los videos

Para todos los que os quedasteis con ganas de estar ahí, ya podeis disfrutarlo en diferido. Están empezando a ser colgados los videos del curso Democracia versus Teocracia. El primero es el de la mesa redonda del 1 de julio por la tarde: Abandonar la religión. Los participantes son Ibn Warraq, José Lázaro y Carlos Martínez Gorriarán.

miércoles, 9 de julio de 2008

Despedida y cierre

Terminaron mis comentarios sobre el curso de Aranjuez y doy por terminada mi labor de corresponsalía. Agradezco a los amigos vinculados a esta web la posibilidad que me han ofrecido de haber hecho partícipes a un puñadito de lectores de las ideas urgentes que nuestros tiempos modernos exigen defender. Comprometerme con esta colaboración también me ha ayudado a profundizar y reflexionar sobre lo que estaba escuchando.

Tengo noticias recientes de que se colgarán en breve los videos de las conferencias, y de que es posible que se forme algún grupo o foro de debate acerca de las cuestiones candentes tratadas durante el curso. Con mucho gusto os haré llegar los enlaces en cuanto me los faciliten.

Saludo a Mariajosé, que me estará leyendo. Je, je.

Desde Aranjuez VII - Robert Redeker: el insumiso

Cerró el curso la conferencia de Robert Redeker titulada La religión y el terror. Acompañado a lo largo de la semana por su esposa y dos policías, Redeker estuvo presente todas las mañanas en el aula, atento a cada una de las ponencias. Desde hace dos años lleva una vida itinerante, de ciudad en ciudad, alejado del instituto en el que daba clases de Filosofía, amenazado de muerte por la religión de la paz. Pero esas circunstancias vitales no han disminuido ni un ápice su coraje y decisión a la hora de reivindicar las libertades básicas de expresión y religión. En este resumen intentaré hilvanar las ideas principales de su lección magistral.

Desde la revolución iraní de 1979 vivimos una ofensiva de las religiones dirigida a recobrar el peso en la vida colectiva de las naciones. Esta ofensiva se disfraza muchas veces de exigencia de respeto, pero esta exigencia de respeto ¿se funda en la razón? Lo que el islamismo pide no es el respeto que se otorga como libre favor (el único respeto verdadero), sino que pretenden conseguirlo por la fuerza de la violencia o por la coacción ante los tribunales. El respeto genuino es aquel que nace de la convicción interior y se otorga libremente. Ni los delirios fuera de toda demostración, ni el derecho del más fuerte pueden ser dignos de respeto. ¿Qué es respetable? Es respetable la verdad fundada sobre la razón, y son respetables la vida y la integridad física de las personas. Exijamos respeto a la verdad, a la vida y a la dignidad humana.

Cuando se exige respeto por los símbolos religiosos hemos de tener claro que son solo productos de la imaginación, no de la razón, y nada puede impedirnos reirnos de las creaciones de la imaginación humana. Su cuestionamiento, mofa, burla o ridiculización no están alterando la dignidad de las personas, y por tanto quien hace unas caricaturas o parodia a algún personaje religioso no comete ninguna falta de respeto. En gran medida las religiones son iconocracias, controlan los iconos, dictaminan su sacralidad y los convierten en potenciales víctimas de agravios. Las religiones exigen en gran medida la servidumbre voluntaria, la sumisión de la inteligencia y de la crítica.

Una las estrategias es la difusión y múltiple utilización del término islamofobia, buque insignia del léxico islamista, que, por su cercanía fonética a xenofobia, se pretende asimilar semánticamente a este último término. Es revelador que, tal y como explica nuestro ponente, el término comenzase a ser utilizado por los mullahs iraníes contra la feminista norteamericana Kate Millett, que viajó a Irán en 1979 para defender los derechos de las mujeres, entre ellos, negarse a ir veladas. Es por tanto, un término en origen que se arroja contra las mujeres y contra el feminismo. La misma acusación, ya con mucha más repercusión mundial, se lanza contra Salman Rushdie. Paradojas de la razón: son los musulmanes los que agreden, los que condenan, y además, quieren que les amemos a ellos y a su religión, porque si no, eres islamófobo. Es el Islam el que persigue y el que esgrime la violencia, no los islamófobos, pero la repetición contínua del término, sus pretensiones de ser asimiliado al antisemitismo, al racismo o a la xenofobia, no esconden más que el intento de acallar las críticas de la religión musulmana. El Islam no es una raza, es una ideología, una concepción intelectual y política, sin olvidarnos que se pretende confundiar la etimología: fobia no significa odio, sino temor o miedo.

Su conclusión es clara: la pretensión de respeto no es tal, sino que se busca la sumisión por medio de la reivindicación abusiva. Las religiones pretenden la deslaicización, el final de la autonomía humana, del ser humano, que, en comunidad, se da leyes de manera libre y pactada, sin apelaciones a la trascendencia.

El Islam en estos momentos aúna la estrategia gramsciana de buscar compañeros de viaje (movimientos tercermundistas, antisemitas...) que pretenderán llegar a ser el gran vencendor final.

Se hicieron preguntas interesantes. ¿hay una alianza Vaticano-Islam? Sí, a pesar del episodio del discurso de Ratisbona, la Iglesia Católica ha optado por una Alianza de Religiones. Aunque, como resalta Redeker, las alianzas las hacen ejércitos diferentes o rivales para unirse frente a un enemigo común. En este caso, aunque Ratzinger, un hombre muy inteligente, sabe que Europa se configura frente al islam, prefiere aliarse con él para hacerle la guerra al secularismo, al ateismo y a la incredulidad.

Otra pregunta suculenta: ¿la socialdemocracia es enmiga de la Ilustración? Según Robert Redeker, la SD está cavando la tumba de la Ilustración y parece dispuesta a renunciar a la libertad de pensamiento, al laicismo. ¿Por qué? Porque ha asumido el discurso del auto-odio, del odio a Occidente y al hombre blanco.

Acabó el profesor Redeker haciendo un homenaje a Epicuro, prototipo del ser humano libre, y recordando que el angelismo destruye el sentido común. Para nuestro pasmo, aseguró que un curso así hubiera sido imposible hacerlo en la Francia de hoy, y que los intelectuales aliados del totalitarismo islámico y partidarios del odio a Occidente hubieran firmado manifiestos para que no se celebrara.

lunes, 7 de julio de 2008

Desde Aranjuez VI - Eduardo Robredo: El mono terrorista

El curso finalizó el pasado 4 de julio, viernes, teniendo como colofón dos conferencias de altura: las que pronunciaron Eduardo Robredo y Robert Redeker. Sí, ya sé que el día anterior, después de la presentación del Humanismo Secular por parte de T.G.B. intervinieron Miguel Ángel Sabadell y Felix Ares, pero lo siento, me aburrieron bastante. El primero se dedicó a darnos una charla que abarcó desde el origen del Universo hasta su destrucción. Sí, sí, desde los protozoos hasta los agujeros negros que nos comerán a todos. Si de lo que se trataba era de demostrarnos que todos los procesos cósmicos y biológicos no necesitan de Dios para ser explicados la conferencia estaba de sobra, ya lo sabemos. Felix Ares propuso por la tarde una política basada en pruebas, y la charla derivó hacia los recursos energéticos y el coste real de la energía fotovoltaica, la eólica o la nuclear. No me interesaba nada, y me quedé dormitando sobre mi mullido bolso que, como todo bolso femenino que se precie está relleno de paquetes de klinex, estuches de gafas de sol y productos para esos días del mes.

Bien, vayamos a lo sustancioso. Eduardo Robredo Zugasti, menudo y huidizo, filósofo y doctorando, es autor del blog La revolución naturalista. Su conferencia se titulaba Fronteras de lo sagrado. Una perspectiva naturalista del terrorismo, y comenzó con esta propuesta de E. O. Wilson: ha llegado la hora de quitar la moral de las manos de los filósofos y naturalizarla. Con el actual desarrollo de la sociobiología y la neurociencia deberíamos buscar la manera de acabar con el dualismo epistemológico, de unificar las ciencias y las humanidades, de hacer consistentes las ciencias sociales con la biología. Y el término que daría sentido a esa nueva manera de entender el conocimiento sería el de consiliencia. No hay metafísica más allá de la ciencia empírica, y esta última se fundamenta en la evolución natural. Una de las claves de Darwin, por tanto, es que pone en continuidad toda la materia, siendo el hombre parte de ese contínuo. Si aceptamos que las ideas son provocadas por el cerebro , por el cableado neuronal...¿por qué no buscar una tercera cultura que llene el vacío que separa a intelectuales de ciencias y letras?

Pero....¿no iba esto de terrorismo?...ah, sí, ya aterrizamos. El terror también pertenece a la historia natural, no podemos entender el concepto de violencia dentro de nuestra especie si no lo insertamos dentro del desarrollo de la naturaleza humana. Uno de los más fuerte impactos de la biología reciente fue comprobar que las poblaciones de simios desarrollaban guerras entre ellos. Grupos vinculados por parentesco atacan a otros grupos con acciones de gran crueldad. Son pocas las especies que atacan en grupo, organizada y planificadamente: los delfines, los grandes simios y el homo sapiens. Sin cooperación no hay guerras ni agresión, y la violencia intergrupal está en el mismo origen de la organización social humana: el nivel de agresión de las sociedades cazadoras-recolectoras era tal que, si hubiera permanecido constante hasta nuestros días, el siglo XX debería haber presenciado la muerte de 2.000 millones de personas. Sí, sí, a pesar de las dos grandes guerras mundiales, de los múltiples y variados genocidios (Armenia, Camboya, Holocausto), el siglo recién acabado solo produjo 200 millones de muertos, la décima parte del ritmo que se marcaban nuestros tatarabuelos del neolítico. La creación y el desarrollo de los estados, junto con la expansión del libre comercio, ha mitigado la violencia humana. Por cierto, que Robredo afirma que el mercado libre no debilita los estados, sino que los fortalece. Pone como ejemplo a India o Japón.

¿Cuáles son los orígenes del terrorismo?: las creencias y lugares sagrados para un determinado colectivo que mata por fe y amistad. Sin creencias (advenimiento de la dictadura del proletariado, el califato universal...), ni lugares sagrados (Navarra, Jerusalén), ni un colectivo que comparta todo eso no hay terrorismo. En la búsqueda del apaciguamiento del terrorismo se ha acuñado el principio de que hablando se entiende la gente. Mentira. Ni dialogando, ni incentivando, ni democratizando se elimina el terrorismo. Es más, muchas veces esas medidas traen mayores recrudecimientos, como puede ser el caso de Palestina, ya que los lugares sagrados no se pueden alienar a cambio de incentivos económicos comunes, y lo sienten como una ofensa. El mismo concepto es aplicable al terrorismo de raiz nacionalista vasca: Navarra forma parte de su economía sagrada y su reivindicación no se mitiga con cesiones.

Ante este panorama...¿qué nos queda? Construir la Ilustración 2.0, con la ciencia y la razón hermanadas en una nueva Ilustración Evolucionista. Pues no nos queda faena ni ná, digo yo.

Bien, no direis que este post no me lo he currado. He puesto enlaces suculentos que vale la pena mirar, y que dan un sentido más amplio a lo expuesto por Eduardo.

Mañana o pasado cuelgo el resumen de la conferencia de Redeker, que estuvo inmenso, y merecerá comentarios y enlaces por doquier.

sábado, 5 de julio de 2008

Desde Aranjuez V - Teresa Giménez Barbat: Hacia el Humanismo Secular

Ya estoy en casita. Cómodamente sentada, me dispongo a ofreceros mi resumen de los últimos días del curso.

El jueves 3 de julio estrenó la mañana Teresa Giménez Barbat, directora del curso y promotora del concepto Humanismo Secular. Básicamente se trataría de una corriente de pensamiento que busca una respuesta ética no fundada en la supuesta revelación divina. El contenido de la conferencia fue muy similar al de este artículo que la misma Teresa escribió hace dos años.

Si rastreamos en los orígenes de la moral veríamos que en gran medida se funda en nuestro cableado neurobiológico. Separados en pequeñas hordas que han vagado por un planeta inmenso plagado de peligros, nuestros antepasados tuvieron éxito en progresar en tanto en cuanto optaron por aquellos valores que les permitían sobrevivir. Sobrevivir como tribu, como clan. El altruismo recíproco o el sentido de lo que es justo quedó circunscrito a "los nuestros", frente a otras hordas que competían por la misma caza o los mismos frutos, y a quienes ni siquiera se reconocía como humanos. Las religiones en su origen también han provisto de principios y valores a grupos étnicos de número limitado, y en nuestro mundo actual son fuente de fricciones.

En la actualidad el número de no creyentes en Occidente ha aumentado muchísimo, pero este fenómeno va muchas veces acompañado de una ética laxa, poco comprometida y circunscrita al "laissez faire". Se hace necesario, por tanto, buscar un código ético que se fundamente en la naturaleza humana y que, al margen de la creencia privada individual (o no creencia) pueda ser válido para toda la humanidad. Ese es el reto del Humanismo Secular.

La izquierda, que hasta el primer tercio del siglo XX parecía ir de la mano del progreso científico, en la actualidad ha quedado fuera de los avances de la psicología evolucionista. Quizás porque la psicología evolucionista parece dar sentido y razón a algunas conductas o hábitos humanos que la izquierda considera de derechas (la monogamia, el matrimonio, el cuidado maternal de las crías...). O sea, y digo yo, que antes de reconsiderar ciertos axiomas progres que están siendo cuestionados por la ciencia (el matrimonio es una imposición del patriarcado machista, por ejemplo) nuestra izquierda contemporánea prefiere adherirse al mito no demostrado. ¿Una izquierda teocrática? Me recuerda esa actitud la de quienes condenaron a Galileo, que no podían aceptar que se pudiera poner en duda el Libro de Josué, donde dicho rey de Israel, para poder ganar una batalla, ordenó al Sol que se detuviera. Si Josué mandó parar el Sol es que este se mueve, y no la Tierra. Mmmmmm, creo que a esa obsesión por agarrarse a la literalidad y negar la evidencia lo llaman fundamentalismo.

Tras la conferencia se produjo el turno de preguntas, que fueron creciendo progresivamente en frikismo, ante el asombro de la ponente.....pero, ¿no éramos todos los asistentes racionalistas?

jueves, 3 de julio de 2008

Desde Aranjuez IV - Divinos y ateos

Ayer miércoles inició la mañana Santiago González con la conferencia Vox populi, vox Dei. El pueblo también es divino. No aportó nada nuevo a lo que ya sabemos quienes hemos sentido alguna curiosidad por los orígenes del nacionalismo vasco: la confesionalidad católica tradicionalista que tiñe el nacionalismo sabiniano desde los orígenes, su raiz carlista, el shock sociológico que supuso para una sociedad muy tradicional y ligada a la tierra una revolución industrial acelerada, y la llegada de miles de inmigrantes del sur... Personalmente no pude evitar la comparación con Jon Juaristi, en mi modesta opinión el verdadero maestro en el desarrollo de divinidad y etnia.

Posteriormente, Arcadi Espada, desactivador de eufemismos, reflexionó sobre La desorientación de los medios. Estuvo ágil y brillante, exponiendo la pacatería de unos medios que han elegido el mito, el arquetipo y la explicación poética a la ciencia. Y del mismo modo en que no hay en España periodistas declaradamente ateos (excepto tres, según él), tampoco los hay herejes del nacionalismo. El nacionalismo se admite por parte de la prensa como un axioma más, y es algo cercano a lo religioso. El mito es más barato que el logos. Más barato y más simple, desde luego. Frente a la exposición dogmática del mito solo tenemos dos opciones: aceptarlo o rechazarlo. No requiere de la reflexión crítica.

Un comentarista pregunta por José Lázaro, profesor de Historia y Teoría de la Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. Sí, dio una conferencia el martes. Pero me aburrió mortalmente. Se dedicó a enseñarnos a distinguir entre creencias, ideas y ciencia. Pues bueno, pues vale.

Mañana por la noche regreso a casa. Aprovecharé el finde para colgar las entradas referentes a las conferencias de hoy y mañana.

martes, 1 de julio de 2008

Desde Aranjuez III - Ibn Warraq: el orgullo de Occidente

Segundo día en Aranjuez. El mismo calor que ayer. Y, de nuevo, ponentes con escolta. Esta vez es Ibn Warraq el que lleva dos guardaespaldas que controlan en la puerta la acreditación de los alumnos. Cosas de la religión de la paz.

Ibn Warraq es el pseudónimo de un apóstata del islam, autor de Por qué no soy musulmán. Vinculado a movimientos de agitación apóstata entre las comunidades musulmanas (posiblemente una de las tareas más peligrosas a las que se pueda dedicar hoy en día un ser humano), escasamente fotografiado y ocultando siempre su verdadero nombre, este pakistaní muestra una fuerza y convicción increibles al denunciar el síndrome de Estocolmo de las instituciones internacionales, prisioneras por motivos económicos o políticos de los estados de mayoría islámica. Este bloque de naciones está utilizando los mecanismos democráticos para, precisamente, destruirlos desde dentro. No podemos ceder nuestros derechos a mentes medievales. La ley del Corán es eterna e inmutable, a diferencia de las leyes construidas consensuadamente por los estados, que se discuten, varían y se matizan contínuamente.

En su opinión, Occidente se quebró cuando en 1989, con el caso Rushdie, los propios intelectuales occidentales se mostraron comprensivos con quienes dictaban la fatwa. Esa dimisión en defender los valores de laicismo y libertad de expresión frente a una religión cruel, ha sido aprovechada desde entonces por los apologistas del relativismo y multiculturalismo.

Una compañera hace una pregunta: ¿se podría aprovechar de alguna manera el contínuo flujo de estudiantes musulmanes acomodados que vienen a estudiar a Occidente para revertir la situación? Y su respuesta es clara: eso no sucederá si no nos sentimos orgullosos de ser occidentales, y de los valores que nos han permitido construir la sociedad más libre de la historia de la humanidad. Los valores occidentales deberían ser defendidos contínuamente, deberían ser enseñados a esos jóvenes estudiantes, para que al menos algunos de ellos regresaran a sus naciones con una nueva visión de las cosas. Se ha puesto él mismo como ejemplo: fue enviado desde Pakistán a estudiar a internados del Reino Unido, y eso propició un lento proceso de cuestionamiento del islam.

Y también yo hago una pregunta: ¿qué opinión le merece el concepto de islamismo moderado? Su respuesta: el islamista moderado solo se distingue del islamista radical en que el primero lleva menos munición que el segundo.

Robert Redeker ha añadido un caso (otro más) de neodhimmitud: el de las autoridades académicas francesas que piden la expulsión de la cátedra de Sylvain Gouguenheim, autor de D´Aristote au Mont Saint Michel, un riguroso estudio que demuestra que Occidente no tiene tanto que agradecer al islam en la conservación de la cultura grecolatina, como los habituales palmeros nos intentan hacer creer.

Mañana tenemos a Santiago González y Arcadi Espada. Y por la tarde excursión por los jardines de Aranjuez. Para que nos relajemos un poco, supongo.

lunes, 30 de junio de 2008

Desde Aranjuez II - Fernando Savater: la tolerancia religiosa tiene límites

Al mediodía Fernando Savater ha iniciado su conferencia con una afirmación provocadora para algunos bienpenseantes buenistas: solo hay una civilización. Y a esa civilización acuden, por medio de la inmigración, personas de diversas culturas. La Alianza de Civilizaciones no puede darse, porque la civilización es única. Y de esas culturas que portan los inmigrantes unas son compatibles con la democracia, y otras no. Y estas últimas no deben ser respetadas. La neutralidad del Estado no puede significar nunca indiferencia, y tiene la responsabilidad de perseguir y prohibir las culturas contrarias al Estado de Derecho. Porque el derecho a la diversidad no puede ser sustituido por una diversidad de derechos, comentario en relación a las tentaciones legisladoras de determinadas culturas o religiones.

Las religiones no son susceptibles de comprobaciones científicas, y, según Popper, si hay una teoría que lo explica todo (como es el caso de las religiones) y no puede ser desmentida, es falsa. Cualquier ciudadano ha de sentirse libre para decir que las religiones son falsas. En su opinión, solo las normas de cortesía pueden llevarnos a no mostrarnos hirientes con las creencias religiosas, nunca el código penal. El famoso asunto de las caricaturas de Mahoma no estaba en relación con la libertad de expresión, sino con la libertad religiosa. Si usted, persona creyente, no me puede dar una explicación racional y empírica de sus creencias, ¿por qué yo no puedo expresar mi desacuerdo con su religión?

Las religiones solo deben ser toleradas en su papel poético/simbólico como explicaciones del mundo, pero deben ser activamente criticadas en cuanto abandonan este papel y comienzan a tener pretensiones políticas o científicas.

Ha recomendado un libro: Difícil tolerancia. Y parece muy interesante.

Hasta aquí la crónica de hoy. Por la tarde ha habido una interesante charla sobre los temas de Elorza y Savater.

El día es caluroso, con ese calor aplatanante del interior peninsular, las comidas en el NH para profesores y alumnos son estupendas, y The Dhimmi ya ha sido regalado.

Desde Aranjuez I - Antonio Elorza: Arqueoutopía y colaboracionismos

Lunes 30 de junio: Primera mañana del curso Democracia vs. Teocracia.

Comienza Antonio Elorza, bajo los efectos de un cólico nefrítico que no le han impedido pronunciar una lúcida conferencia. En el aula están Robert Redeker y sus dos escoltas. El desarrollo de su tema, islam e islamismo en España, le llevan a poner el dedo en la llaga de la progredumbre colaboracionista hispana, encabezada por el ministro Moratinos, quien, hace poco, recomendó que no se invitara a Ayaan Hirsi Ali por ser conflictiva. Continúa sacudiendo a Goytisolo y su islam de postal ilustrada, a Gemma Muñoz y otros islamólogos, a los que les trae cuenta (suculentas cuentas) hacer de palmeros de la religión de la paz. Una religión portadora de un proyecto político que él denomina arqueoutopía: el proyecto utópico de recuperar por medio de la violencia y la coacción un pasado idealizado. Frente a la realidad actual satanizada se busca un pasado idealizado y primigenio, con una vida cotidiana ordenada perfectamente por la sharia. No olvida recordar que otras arqueoutopías pretenden imponerse: la del nacionalismo vasco con su paraíso perdido, los invasores y contaminadores españoles, y los luchadores heroicos que liberarán al pueblo sometido para devolverle al primitivo jardín. Los totalitarismos se tocan.

Le he hecho una pregunta: ¿por qué la mayoría de los conversos españoles proceden de movimientos de izquierda? ¿dónde está el nexo de unión entre la extrema izquierda y una religión revelada a un camellero del siglo VII? Su respuesta ha sido clara: en el antiamericanismo y el antisemitismo. Esta afirmación ha sido corroborada por Jacobo Israel, presidente de las entidades judías españolas, y presente en el coloquio de la tarde, que ha recordado que no se puede entender dentro del comunismo el arrinconamiento y persecución del Trotskismo en los años 1920, las purgas de 1937, y el comienzo de la depuración de 1952 (solo frustrada por la muerte de Stalin) sin el factor antisemita.

Amargas conclusiones de Elorza: El islam es difícilmente reformable. Ya nos lo temíamos.

sábado, 28 de junio de 2008

Prolegómenos de Aranjuez: Dhimmitud, el concepto que viene

Bat Ye´or, investigadora egipcia de origen judío, se dedicó, en los años 70, a rescatar la voz y sufrimiento de los dhimmis (¿o dhimmíes?). Los testimonios que venían durmiendo un sueño de siglos en archivos y bibliotecas fueron plasmados en The Dhimmi, obra que vió la luz en 1984.

¿Qué es un dhimmi? Desde un punto de vista estrictamente histórico es el sujeto que, vencido en la jihad, es tolerado por los vencedores a seguir habitando su propia tierra a cambio de un tributo. Las comunidades dhimmis (cientos de miles de personas, a lo largo y ancho de territorio islámico) han soportado, la mayoría de las ocasiones en silencio, un status de apartheid político y religioso por su simple condición de no musulmanes. Bat Ye´or, en el prólogo del libro, explica el motivo de su investigación (la traducción es mía):

"Este estudio no pretende investigar el status legal de los pueblos dhimmis - las naciones y comunidades no árabes y no musulmanas que fueron sometidas a la dominación islámica después de la conquista de sus territorios por los árabes. Algo así ya lo hizo Antoine Fattal, quien analizó tanto los aspectos legales y teoréticos de dicho status, como sus aplicaciones prácticas. Tampoco este libro se ocupa de una descripción cronológica minuciosa del curso de los acontecimientos que sustentaron la historia de cada uno de los pueblos dhimmi, dado que algo así atañe al historiador especialista en la materia.

El objetivo de este estudio es mucho más modesto. Ha surgido de la reflexión independiente entre conquistador y conquistado, establecida como resultado de un particular código de guerra, la jihad, dado que en el drama interpretado por la Humanidad sobre el escenario de la Historia, está claro que los pueblos dhimmis soportaron el papel de víctimas, derrotadas por la fuerza; más aún, solo después de una guerra, una jihad, y tras una derrota, es cuando una nación se convierte en dhimmi. Tolerados en su propia patria, de la que han sido desposeidos, estas gentes viven desde entonces en la Historia como si simplemente hubieran quedado suspendidos en el tiempo. Pues el factor político que decide el destino de un pueblo dhimmi es esencialmente una desposesión territorial."

Es impactante ir recorriendo las páginas de este libro, asistiendo al lado de las víctimas dhimmis a su total alienación política y social dentro de su propia patria. No ha habido nación invadida y conquistada por el islam que no haya generado su colectivo de dhimmis. También el reino vencido del visigodo Rodrigo tuvo su propia cuota de dhimmitud: los mozárabes y judíos en territorio andalusí.

Pero todo esto, con todo el escalofrío que implica, no debería provocarnos más preocupación que el conocimiento cierto de una más de las muchas atrocidades que el homo sapiens ha provocado en el pasado, si no fuera porque una nueva dhimmitud, hija del pensamiento flácido y la progredumbre, emerge en nuestro Occidente contemporáneo: la actitud de sumisión y apaciguamiento servil ante cualquier acto de palabra u obra, que pueda ofender al islam o sus creyentes. Desde la crisis de las caricaturas de Mahoma al discurso del papa en Ratisbona, el casco del trasatlántico europeo de la razón y el pensamiento ilustrado acumula año tras años más grietas dhimmis, que abren vías de agua en nombre de la tolerancia, la alianza de civilizaciones y la multiculturalidad. Entre las múltiples mamarrachadas neodhimmis que surgen cada día, esta es especialmente ridícula. Juzguen ustedes.

Voy a planchar y a hacerme la maleta.

By the way, ¿quién es Lady Godiva? ¿piensa ir desnuda por Aranjuez?....ojo, algún funcionario neodhimmi puede obligarla a cubrirse, como a la niña inglesa.

viernes, 27 de junio de 2008

Los preparativos de Marcela

Aquí Marcela, corresponsal del curso Democracia versus Teocracia. Ya estoy ultimando los preparativos para subir a la Meseta el domingo. Esta tarde he ido a correos a recoger un paquete de Amazon USA. ¿Su contenido? The Dhimmi, de Bat Ye´or. ¿Su destino? Ser regalado.