Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y religión. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de mayo de 2013

«La parte más noble de nuestra naturaleza». Y su deterioro.

   En los salvajes, los débiles de cuerpo y mente pronto son eliminados, y los que sobreviven presentan por lo general un estado de salud vigoroso. En cambio, nosotros, los hombres civilizados, hacemos todo lo posible para frenar el proceso de eliminación; construimos asilos para los imbéciles, los tullidos y los enfermos; decretamos leyes para los necesitados, y nuestros médicos aplican toda su habilidad a salvar la vida de cada uno hasta el último momento. Hay razones para creer que la vacunación ha conservado la vida a miles de personas que, debido a una constitución débil, habrían sucumbido anteriormente a la viruela. De esta manera, los miembros débiles de las sociedades civilizadas propagan su estirpe. Nadie que se haya dedicado a la cría de animales domésticos pondrá en duda que esto debe ser muy perjudicial a la raza humana. Es sorprendente con qué rapidez la falta de cuidado, o la atención mal dirigida, conduce a la degeneración de una raza doméstica; pero, excepto en el caso del propio hombre, es difícil encontrar alguien que sea tan ignorante que permita que sus peores animales se reproduzcan.
   La ayuda que nos sentimos impelidos a dar a los desvalidos es sobre todo un resultado incidental del instinto de simpatía, que originalmente se adquirió como parte de los instintos sociales, pero que posteriormente se volvió, de la manera que se indicó antes, más tierno y más ampliamente difundido. Tampoco podríamos detener nuestra simpatía, incluso si lo reclamara la razón pura, sin el deterioro en la parte más noble de nuestra naturaleza. El cirujano puede endurecerse mientras realiza una operación, porque sabe que actúa por el bien de su paciente; pero si intencionadamente abandonáramos a los débiles y desvalidos, sólo podría ser por un beneficio contingente, con un mal abrumadoramente presente. Por ello hemos de soportar los efectos indudablemente malos de que los débiles sobrevivan y propaguen su estirpe; pero parece que hay al menos un freno que actúa uniformemente, a saber, que los miembros más débiles e inferiores de la sociedad no se casan tan libremente como los sanos, y este freno podría aumentarse indefinidamente si los débiles de cuerpo o mente evitaran casarse, aunque esto es algo más de desear que de esperar.

- Charles Darwin, El origen del hombre
***
   Tengo la impresión (correcta o incorrecta) de que los argumentos propuestos directamente contra el cristianismo y el teísmo carecen prácticamente de efecto sobre el público; y que la libertad de pensamiento se verá mejor servida por una gradual elevación de la comprensión humana que acompañe al desarrollo de la ciencia. Por tanto, siempre he evitado escribir sobre la religión y me he circunscrito a la ciencia.

- Charles Darwin, Autobiografía

.

viernes, 29 de marzo de 2013

Discursos modernos y discursos posmodernos

Kenneth Westhues - Discursos modernos y discursos posmodernos (original, en inglés)

***

Eduardo Zugasti:
- Por qué los “hechos” no importan
- Ciencias a la carta: presiones poderosas que no son “científicas” en sí mismas, como la búsqueda de una sociedad socialista, o de una comunidad devota y ordenada, empujan realmente a las personas a aceptar o rechazar partes substantivas de la ciencia.

***

Totalitarismo de terciopelo.

martes, 12 de febrero de 2013

«¡Gracias, Benedicto!»

Renuncia al cargo el Papa que, quizás, más haya contribuido a un acercamiento racional al catolicismo. Sobre todo al acercamiento de los ateos racionalistas. Que otra cosa bien distinta es el tránsito en sentido contrario, del catolicismo pedestre a la razón.
Si su verdadera intención fue una o las dos cosas lo desconozco, pero así como fue un Papa extraordinario en la teoría, fue fallido en la práctica apostólica interior (en lo que al logos se refiere) y sobre todo en la exterior, la del proselitismo. Acaso su mayor renuncia en este terreno comenzó al claudicar frente al ataque a su discurso de Ratisbona en 2006. Poco después nombraría al cardenal Tauran -es gracias a los musulmanes que Dios está de vuelta en Europa- presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.
Por el lado más positivo (si bien queda algo turbio, para mí no bien esclarecido en su historial -antes de ser Benedicto-), con respecto al tema de los pederastas en la Iglesia, estuvo muy bien aquella carta reconociendo explícitamente los casos y pidiendo perdón.
Era algo evidentísimo pero imposible de tratar vía logos con un practicante, lo que evidencia precisamente el fracaso de Benedicto contra el mecanismo de la triple dispensa con el que Revel caracterizó a las ideologías.
Tengo razones para sospechar que la antipatía que muchos manifestaron abiertamente contra Benedicto XVI es compartida disimuladamente por más de un católico practicante (por tanto no todos) que hoy le dice '¡Gracias, Benedicto!'.
La Iglesia es más grande que todos sus Papas.
Que disfrute de su retiro.

jueves, 23 de febrero de 2012

El inexistente "conflicto eterno" entre Darwin y Dios

Que es como lo llaman en El Mundo.
De la autobiografía de Darwin:
Tengo la impresión (correcta o incorrecta) de que los argumentos propuestos directamente contra el cristianismo y el teísmo carecen prácticamente de efecto sobre el público; y que la libertad de pensamiento se verá mejor servida por una gradual elevación de la comprensión humana que acompañe al desarrollo de la ciencia. Por tanto, siempre he evitado escribir sobre la religión y me he circunscrito a la ciencia.
Y en cierta ocasión respondió a alguien:
la teoría de la evolución es bastante compatible con la creencia en Dios; pero también es necesario que usted tenga en cuenta que las personas tienen diferentes percepciones de Dios.

Se puede ser darwinista y a la vez antidarwiniano, como bien demuestra Richard Dawkins al que hace poco enredaron en sus propios sofismas. Es lo que tiene el "leninismo", las prisas.

El evento de hoy, otro debate. Esta vez con el arzobispo de Canterbury Rowan Williams que también parece aceptar lo principal.
Se puede ver aquí.

Como dejó escrito Steven Weinberg:
Hubo un tiempo en el que la naturaleza parecía inexplicable sin una ninfa en cada arroyo y una dríade en cada árbol. Incluso ya en una época tan reciente como el siglo xix, el diseño de las plantas y los animales era considerado como evidencia visible de un Creador. Siguen existiendo muchísimas cosas en la naturaleza que no podemos explicar, pero pensamos que conocemos los principios que gobiernan la forma en que actúan. Para encontrar hoy día el misterio real, uno tiene que buscar en la cosmología y en la física de partículas elementales. Para aquellos que no ven conflicto entre ciencia y religión, la retirada de la religión del terreno ocupado por la ciencia es casi completa.
... habitualmente, a lugares adonde no ha llegado la ciencia.

lunes, 25 de abril de 2011

Benedicto XVI y la lenta, pero continua, disolución del catolicismo apostólico

No es sólo la práctica ausencia de voluntad apostólica en tierras islámicas (y la Iglesia, o es apostólica, por tanto proselitista, o no es), empresa que el Consejo Pontificio que dirige Tauran ha invertido en favor de la penetración islámica en Europa; anteayer el Papa ha dado una nueva muestra de la deriva deísta de la Iglesia Católica en los últimos tiempos, hacia un Dios cada vez más lejano y menos providente.

Aunque Benedicto XVI ha logrado dar la impresión de expresar alguna opinión concreta sobre la-teoría-de-la-evolución, lo cierto es que ha conseguido eludir, una vez más (igual que su antecesor), hacer alusión expresa a la teoría cuyo mecanismo fue originalmente expuesto por Darwin y Wallace. Y por diversas crónicas que he leído hasta ahora, se ve que la retórica ilusionista (en esto la Iglesia es experta) ha funcionado ampliamente tanto con los creyentes como con los ateos, y demás. La Iglesia, aunque cada vez más acorralada, de nuevo nada y guarda su ropa.
No se ha pronunciado inequívocamente sobre el llamado (neo)darwinismo.

Lo cierto es que, tal como puede comprobarse, el Papa ya sólo consigue refugiarse en el origen de los tiempos, en el principio.
Pero a esa frontera nunca pretendió llegar la teoría, la cual se limita a expresar el funcionamiento de un mecanismo generador de diseño. Un mecanismo realmente existente.
Darwin, a pesar de su notable descreimiento, jamás pensó que su teoría aportara un elemento esencial de refutación a la existencia de Dios.
Y mucho antes, Newton y Leibniz encontraron perfectamente compatible el mecanismo de los cuerpos celestes con la creación original de sus leyes por Dios.
Si bien, y aquí está la razón primaria de este comentario mío, cada uno de ellos defendía a un Dios esencialmente diferente al otro.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Teísmo vs. deísmo. Una disputa entre Newton y Leibniz

Aquí.
***
Yo diría que prácticamente ya no existe el teísmo en Occidente, al menos ampliamente consensuado en los detalles. Hoy ya casi nadie se preocupa realmente por tener una idea de Dios en común con otros en los detalles. Quienes se dejan llevar por esa búsqueda se imaginan el Dios que les parece, y en gran medida tanto les vale el de su religión nominal, de nacimiento, como el de otras. Prima el sentimiento de compartir una ilusión en abstracto. Dios puede ser cualquier cosa mientras uno se refiera a ello con modos trascendentalistas, y afectando cierto conocimiento de lo que en realidad no se tiene ni idea. La anécdota de Newton y Leibniz es muy interesante y puede representar, simbólicamente, la transición de un Dios cercano y providente (Newton) a otro más lejano y desinteresado (Leibniz). Pero aun se estaba muy lejos de las ligerezas actuales.

viernes, 3 de abril de 2009

Bebé medicamento

Dios ha creado el hombre a su imagen y semejanza: "varón y mujer los creó" (Gn. 1, 27)
El deseo de un hijo no puede justificar la “producción” del mismo (Dignitas Personae).

Dos semanas antes de la manifestación del 29-M la prensa informaba de la buena marcha en el tratamiento clínico de Andrés, un niño de siete años afectado por una anemia congénita hasta ahora incurable.
Para ello fue preciso que los padres de Andrés trajeran al mundo un nuevo hijo, libre de la enfermedad y con idéntico perfil de histocompatibilidad, del que se podría emplear el cordón umbilical para curarle. Con ese propósito expreso nació Javier.
Para ello hubo que someter previamente a un Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) varios óvulos de la madre fertilizados in vitro por espermatozoides del padre con el objeto de buscar un candidato idóneo para la posterior implantación en el útero materno, quedando descartados el resto de embriones.
Hay que resaltar que este proceso de análisis de los embriones se realiza en una etapa muy temprana, hacia el tercer día tras la fecundación, cuando estos tienen unas 6 u 8 células y presentan un aspecto similar a esta imagen


Como dato de referencia cabe señalar que en condiciones naturales de procreación un óvulo recién fecundado tardará unos 14 días en completar su anidación en el útero. A partir de entonces es cuando empieza a formarse la llamada estría (o línea) primitiva.

Si, como hemos visto, la Iglesia Católica no aceptaría siquiera la producción de un único embrión por fertilización in vitro fundada en el deseo genuino de un matrimonio de tener un hijo y formar una familia, no es de extrañar que este tipo de procedimiento le parezca mucho peor, de "mentalidad eugenésica", donde el embrión que saldrá adelante es programado, preparado y seleccionado entre otros candidatos que serán desechados (las cursivas son de la fuente):
El diagnóstico preimplantatorio –siempre vinculado con la fecundación artificial, que ya de suyo es intrínsecamente ilícita–se ordena de hecho a una selección cualitativa con la consecuente destrucción de embriones, la cual se configura como una práctica abortiva precoz. El diagnóstico preimplantatorio es por lo tanto expresión de aquella mentalidad eugenésica «que acepta el aborto selectivo para impedir el nacimiento de niños afectados por varios tipos de anomalías. Semejante mentalidad es ignominiosa y totalmente reprobable, porque pretende medir el valor de una vida humana siguiendo sólo parámetros de “normalidad” y de bienestar físico, abriendo así el camino a la legitimación incluso del infanticidio y de la eutanasia».
[Instrucción Dignitas personae]
Pero además de la acusación de inmoralidad e ignominia por prácticas eugenésicas se encuentra una imagen terrible, de mayor envergadura si cabe para la IC: el hombre jugando a ser Dios creando vida a voluntad.

Javier, el llamado bebé medicamento, nació el 12 de octubre de 2008. Apenas cinco días después la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española emitió un comunicado criticando este tipo de "prácticas horrendas" junto con sus "planteamientos emotivos" y cuestionando incluso la dignidad del recién nacido:
“La dignidad del ser humano exige que los niños no sean producidos, sino procreados (…). Por tratarse de una relación puramente personal –no instrumental- la procreación es conforme a la dignidad personal del niño procreado, que viene así al mundo como un don otorgado a la mutua entrega personal de los padres”.
A decir verdad, un comunicado que no parece contradecir en nada la doctrina oficial de la Iglesia contenida en Donum Vitae y Dignitas Personae.

Y entre la alta jerarquía eclesiástica se han expresado opiniones como éstas:
- Monseñor Sgreccia, presidente de la Pontifica Academia para la Vida: "El método de selección del niño medicamento de Sevilla recuerda a Hitler"
- Cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud: "Un bebé-probeta, de por sí, es una anomalía: la vida humana es fruto de una donación amorosa mutua. Si no, no es humana. En el laboratorio se producen objetos, en la familia se engendra personas."
- Monseñor Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona y Tudela: "Un embrión humano, desde el primer momento de su existencia a partir de la fusión de los gametos, es un verdadero sujeto humano, portador de un proceso interno y propio de desarrollo, coordinado, continuo y gradual, que le hace digno de un tratamiento singular, como verdadero sujeto de derechos, nunca confundible con una masa inerme de células. Por eso mismo resultan moralmente inadmisibles aquellas prácticas que implican producción arbitraria de embriones, manipulación o destrucción de embriones vivos, con elección de unos para la vida y de otros para la muerte, aunque sea con el fin de aprovechar en todo o en parte sus células en injertos y trasplantes. El fin no justifica los medios."
- Monseñor Luis Quinteiro Fiuza, obispo de Orense: "una persona tiene sentido desde sí misma. Es absoluta en sí misma. Podemos ayudarnos unos a otros, constituirnos en apoyo para los demás. Sin embargo, no se puede generar una vida en función de una utilidad, aunque sea tan humana y fantástica como la devolución de la salud a otra persona".

Frente a ellos, Soledad: "Respeto a todos y pido a todos que me respeten. Yo no he hecho nada malo; todo lo que he hecho ha sido salvar la vida a mi hijo".


-----
Ver también:
- Ecce homo?
- «Nunca debimos sacar la fecundación humana del seno materno»

[Actualizado]
- (Marzo 2010) Nace el primer bebé en España sin distrofia muscular tras un diagnóstico embrionario.
- (Febrero 2012) Nace el segundo bebé-medicamento para salvar a su hermano.

jueves, 2 de abril de 2009

«Nunca debimos sacar la fecundación humana del seno materno»

Este título sintetiza la postura actual de la Iglesia Católica (IC) y sus más fieles seguidores en lo que respecta a la FIVET (fecundación in vitro y transferencia del embrión).
Sobre esta cuestión la IC mantiene una postura muy clara y rechaza incluso el caso hipotético más simple de fertilización homóloga (dentro del matrimonio y ambos gametos son de los propios cónyuges) y sin embriones sobrantes. De la Instrucción Donum Vitae, incluidas cursivas:

La concepción in vitro es el resultado de la acción técnica que antecede la fecundación; esta no es de hecho obtenida ni positivamente querida como la expresión y el fruto de un acto específico de la unión conyugal. En la FIVET homóloga, por eso, aun considerada en el contexto de las relaciones conyugales de hecho existentes, la generación de la persona humana queda objetivamente privada de su perfección propia: es decir, la de ser el término y el fruto de un acto conyugal, en el cual los esposos se hacen "cooperadores con Dios para donar la vida a una nueva persona".
Estas razones permiten comprender por qué el acto de amor conyugal es considerado por la doctrina de la Iglesia como el único lugar digno de la procreación humana. Por las mismas razones, el así llamado "caso simple", esto es, un procedimiento de FIVET homóloga libre de toda relación con la praxis abortiva de la destrucción de embriones y con la masturbación, sigue siendo una técnica moralmente ilícita, porque priva a la procreación humana de la dignidad que le es propia y connatural.
Ciertamente la FIVET homóloga no posee toda la negatividad ética de la procreación extraconyugal; la familia y el matrimonio siguen constituyendo el ámbito del nacimiento y de la educación de los hijos. Sin embargo, en conformidad con la doctrina tradicional sobre los bienes del matrimonio y sobre la dignidad de la persona, la Iglesia es contraria desde el punto de vista moral a la fecundación homóloga "in vitro"; ésta es en sí misma ilícita y contraria a la dignidad de la procreación y de la unión conyugal, aun cuando se pusieran todos los medios para evitar la muerte del embrión humano.
Compárese esto con las siguientes palabras de uno de los firmantes de la Declaración de Madrid, Inma Castilla de Cortázar (me permito otra cita amplia) [1]:
El óvulo, envuelto en la zona pelúcida (o corona radiante), empieza a descender lenta, majestuosamente, desde el ovario por las fimbrias a la trompa. Sin embargo, desde el cuello uterino ascienden precipitadamente hacia la trompa, tras ser capacitados, un ejército de espermatozoides (40-250 millones por mL de semen).
[...] esta manifestación de magnificencia de la naturaleza introduce un elemento de selección casi misterioso. Ese óvulo (sólo uno disponible cada mes, en condiciones normales) es fecundado por un único espermatozoide, histórico momento, que habrá dado lugar a cada uno de nosotros, y no a una hermana o un hermano nuestro, de nuestra misma edad.
En este punto, podríamos preguntarnos: ¿quién está legitimado para seleccionar el óvulo o el espermatozoide que van a dar lugar a un individuo único e irrepetible, en lugar de a otro? Desde esta perspectiva es congruente entender que las personas tenemos derecho a nacer por un acto de amor de nuestros padres y por ese otro componente “mágico” -de azar o providencia- que hizo que fuéramos nosotros, cada uno de nosotros y no otro. En este contexto, se comprende que el acto conyugal sea el único digno de una procreación responsable y estrictamente respetuosa, que no admite ningún tipo de delegación sustitutiva [aquí cita la Instrucción Vaticana Dignitas personae].
No parece necesario insistir mucho en la enorme (por no decir total) confluencia de intereses entre la Iglesia por un lado y los convocantes de la manifestación del 29-M por otro, si bien se trató de hacer ver que, de alguna forma, los postulados de la Declaración de Madrid pueden sustentarse en toda su extensión desde un punto de vista estrictamente científico. Lo que ya vimos en el anterior comentario que no es exacto. Pero es que además sabemos que la ciencia no ha determinado a día de hoy (y tal vez esté fuera de sus capacidades) cuál es el momento en el desarrollo de un embrión en el que podemos considerar que tenemos a una persona o individuo, con todos sus derechos. Y tratar de llevar la ciencia más allá de sus límites a favor de una ideología previa es caer en el cientifismo.

En este sentido, aunque no se trata de un documento doctrinal de la IC, encuentro muy acertado este comentario de la Declaración final de la XII Asamblea General de la Academia pontificia para la vida, que celebró un Congreso Internacional sobre el tema: "El embrión humano en la fase de la preimplantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas" (27-28 de febrero, 2006):
¿De todo ello se puede concluir que el embrión humano en la fase de la preimplantación ya es realmente una persona? Es obvio que, tratándose de una interpretación filosófica, la respuesta a esta pregunta no es de "fe definida" y permanece abierta, en cualquier caso, a ulteriores consideraciones.

--
[1] En su lección magistral en la Universidad San Pablo CEU con ocasión de la Festividad de Santo Tomás de Aquino, titulada: Bioprotección: de la ciencia a la conciencia (28 de enero de 2009).
Inma Castilla de Cortázar Larrea es actualmente decana de la Facultad de Medicina de esta Universidad y aparte de su importante producción científica destaca por su activismo cívico como vicepresidenta del Foro Ermua.

--
[Actualización]
Dios ama al embrión. Discurso del Santo Padre Benedicto XVI a un congreso organizado por la Academia pontificia para la vida (27 de febrero de 2006).

-----
Ver también:
- Ecce homo?
- Bebé medicamento
.

Ecce homo?

Tras la multitudinaria manifestación del pasado domingo en Madrid, secundada en diferentes ciudades, en contra de la reforma de la ley del aborto que plantea el Gobierno socialista, no ha tardado nada José Blanco en salir a la palestra a dejar claro que el Gobierno "no va a dar ni un paso atrás" en la dirección emprendida.
Por su parte el líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, declaraba unos días antes que veía la manifestación "con buenos ojos", aunque sin olvidarse de aclarar, por si hubiera dudas, que "la gente del PP" que acudiera lo haría a título individual. El lunes, en TVE (vía) opinaba que es partidario de permanecer con la ley actual tal como está. Una ley que lleva en vigor más de 20 años y que el PP no modificó en sus ocho años de Gobierno al entender que contaba con un gran consenso y que a mucha gente le parecía razonable. A su entender la ley vigente es respetuosa con el derecho a la vida, si bien “con algunas excepciones”, como la malformación del feto (se permite el aborto hasta las 22 semanas), la violación o el riesgo grave de amenaza a la salud física o psíquica de la madre (hasta las 12 semanas).

Es decir, tanto Rajoy como Blanco, si bien a diferentes distancias, están muy lejos de la reclamación planteada por los convocantes de la manifestación del 29-M que era, ni más ni menos, que la abolición de cualquier ley que no respete y proteja el derecho a la vida de todo ser humano desde el momento mismo de la fecundación. Esto es lo que viene a decir el manifiesto de la convocatoria y así lo han ratificado algunos de los convocantes:

La postura de los promotores de la manifestación del 29-M es clara: “Nos encantaría abolir la ley del aborto, como se han abolido otras leyes injustas. Somos abolicionistas“, ha afirmado Jesús Poveda, de Provida Madrid. Por su parte, Gádor Joya, de Derecho a Vivir, -preguntada por la prensa sobre lo que pedirán a la ministra Bibiana Aído cuando les reciba- insistió en que siempre van a pedir la derogación de la ley del aborto, también la vigente del 85, “pero si esto no es posible, por lo menos, que se cumpla la que hay, porque el 97% de los abortos se hacen en centros privados y por el supuesto de peligro para la salud psíquica de la madre”.
El fundamento de esta postura es muy simple y podría expresarse de la siguiente manera (tomaré prestadas algunas expresiones de la Declaración de Madrid): imagínese usted que está viendo en una película el desarrollo continuo del cigoto desde el momento mismo de la fecundación y concluyendo en el parto de un nuevo bebé. Existe sobrada evidencia científica -se nos dice- de que la vida empieza en el momento de la fecundación (que es el momento en que se constituye la identidad Genética singular). De este modo resulta obvio en la película visualizada que es a partir de la fecundación cuando podemos empezar a seguir sin solución de continuidad el desarrollo de un nuevo ser humano cuyo centro coordinador reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos, en una combinación nueva y singular. El cigoto (óvulo fecundado) es por tanto la primera realidad corporal del ser humano.
Como dijo el Dr. Poveda: “Nadie se atreve hoy a negar ya que la vida humana comienza en la fecundación. Es irrebatible”.

De este modo tan claro y elocuente es como se pretende trasladar en la opinión pública lo que podríamos llamar una imagen normativa de la cual solo cabe esperar que emane una legislación conforme a ella. Esto es, que reconozca al cigoto la condición de persona con todos los derechos fundamentales que le corresponden, entre ellos el derecho a la vida.

Con la cuestión del origen de "la vida" en la fecundación (así viene expresado en la Declaración de Madrid) o, con mayor cuidado, de "la vida humana" sólo diré que igual de vivos e igual de humanos son los gametos existentes (espermatozoide y óvulo) antes de la fecundación. Ambos son, también, vida humana. Y esto es irrebatible.
Asimismo, estirando las expresiones, ya que una célula humana (por ejemplo un óvulo humano fecundado o sin fecundar) es un ser vivo además de humano, podemos decir que es un ser humano, sin por ello aceptar necesariamente que se trata de una persona con derechos.

Se juega pues al equívoco (como poco) con el lenguaje, pero esto no es un mal hábito exclusivo de los promotores de esta campaña.
En la misma noticia de Religión en libertad se añade que la Conferencia Episcopal Española, al igual que Rajoy, también observó "con buenos ojos" esta iniciativa a favor de la vida pero sin decidirse a apoyar oficialmente la marcha y dejando igualmente claro que los sacerdotes que quisieron asistir lo hicieron "a título individual". ¿Significa esto una misma postura de fondo que el Partido Popular? En absoluto. En el caso de la Iglesia la convergencia de opiniones e intereses sobre este tema particular con los de los organizadores de la manifestación es total. No obstante debió parecer tácticamente conveniente dejar propagar la idea de que ésta era una movilización más inspirada en supuestos conocimientos científicos -y por tanto se supone que más neutrales y objetivos- que por el dogma religioso. Pero es de hecho de la Iglesia Católica y no de "la ciencia" de la que emana la doctrina siguiente:
"Desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre... la genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: un hombre, este hombre individual con sus características ya bien determinadas. Con la fecundación inicia la aventura de una vida humana, cuyas principales capacidades requieren un tiempo para desarrollarse y poder actuar". Esta doctrina sigue siendo válida y es confirmada, en el caso de que fuese necesario, por los recientes avances de la biología humana, la cual reconoce que en el cigoto resultante de la fecundación está ya constituida la identidad biológica de un nuevo individuo humano.
[Instrucción Donum Vitae]
Pero precisamente la genética moderna no respalda la presunción de que a partir de la fecundación ya podemos seguir sin solución de continuidad la evolución de un ser humano concreto y con sus características ya bien determinadas.
Daré dos ejemplos para refutar tal aseveración. En primer lugar tenemos el caso de los hermanos producidos a partir de un único óvulo y un único espermatozoide, llamados gemelos monocigóticos (o univitelinos) por derivar de un único cigoto inicial que da lugar posteriormente a dos embriones. ¿De cuál de los dos hermanos resultantes era el cigoto inicial su "primera realidad corporal"? ¿Tiene acaso algún sentido tal expresión?
En segundo lugar también puede darse el caso, por raro que sea, en que dos cigotos distintos, con dotación genética diferente, se fusionan para dar lugar a un solo embrión (al que suele denominarse "quimera"). El individuo resultante, cuando logra sobrevivir, tiene dos poblaciones de células genéticamente distintas (no un código genético resultante de la fusión de los dos originales). Dos códigos genéticos como resultado de la fusión de dos cigotos pero un solo individuo.
Es claro que cualquiera de estos dos casos no encaja en el propósito didáctico de la película que se nos ofrecía antes. Por eso, para evitar el fastidio de que nos estropeen un buen relato a favor de una buena causa, es mejor omitirlos.
Cualquier definición de persona (como individuo de la especie humana, acreedor de los mismos derechos fundamentales que cualquiera de nosotros) que aspire a resultar razonable y aceptable debe excluir de sus características, creo yo, la facultad de fisionarse en dos personas o bien de fusionarse con otra persona en una sola.
El "momento" de aparición de la persona debe buscarse forzosamente en alguna secuencia posterior de la película y la regla debe poseer carácter universal, sin excepciones como las que encontramos en la pretensión de fijar en la fecundación la aparición de una persona única y singular.
En rigor una excepción no confirma una regla sino que la desmiente.

Pero hay algo más, y de la mayor importancia, involucrado en la doctrina de la protección al cigoto, y esto es el rechazo a las técnicas de fertilización in vitro. Trataré esta cuestión en próximos comentarios.
Ahora no quiero concluir sin manifestar mi apoyo a esta manifestación pro vida en sus propósitos más inmediatos: tratar de paralizar el nuevo proyecto de ley y, a la vista del coladero en el que se ha convertido la ley actualmente vigente, buscar su reforma o, al menos, su correcto cumplimiento. Es decir, ir en la dirección de restringir el número de abortos, no de aumentarlos.
Aunque lo mejor sería intentar elaborar una nueva ley sobre el aborto con el mayor consenso real posible y que minimizara la polémica, es decir, contando con representantes de las distintas opiniones mayoritarias en busca de un criterio.
La búsqueda de ese criterio, en mi opinión, debería emprenderse obligatoriamente con un espíritu conservador, por analogía con el principio jurídico del "in dubio pro reo".

-----
Ver también.
- «Nunca debimos sacar la fecundación humana del seno materno»
- Bebé medicamento
.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Aceptación pública de la evolución en 34 países, 2005



Jon D. Miller, Eugenie C. Scott, Shinji Okamoto, Science, 11 August 2006, Vol. 313, “Public Acceptance of Evolution”, pp. 765 - 766
+ Supporting online material.
(Vía)

La posición de EE.UU. me ha recordado al novelista Juan Valera quien en 1867, por otros motivos, cuando el pesimismo por la situación de España empezaba a extenderse, agradecía que existiera Turquía cuyas desastrosas circunstancias garantizaban que España no estuviera la última entre los países europeos y mediterráneos. [Payne]

Documental: Judgment Day: Intelligent Design on Trial.

[Actualización]
Después del artículo de 2005 sobre 'Aceptación pública de la evolución en 34 países' (occidentales + Turquía), Science publica un estudio similar en seis países musulmanes.

Creacionismo islámico.

Un estudio reciente sobre patrones religiosos en naciones musulmanas muestra que la aceptación pública de la evolución es escasa, desde el 8% de los egipcios al 22% de los turcos. Destaca la excepción de Kazajistán, una ex república soviética que en realidad arroja mejores resultados en este punto que los EE.UU...Como señala Hameed, el rechazo público de la evolución puede deberse a su frecuente asociación con el "ateísmo" y el "materialismo" irreligioso; y esta de hecho es la estrategia principal de Harun Yahya, que ha intentado aclimatar los argumentos de la "cuña" al mundo islámico.
Más sobre la recepción islámica de la evolución en LiveScience.
¿Interesa este tema en España? Si sirve de algo el termómetro de WebIslam - quizás un entorno demasiado intelectual para sacar conclusiones - de momento las comunidades musulmanas parecen relativamente a salvo del milenarismo de Yahya o más o menos indiferentes. Un artículo publicado hace tiempo recomendaba considerar el darwinismo "como algo que proviene de la rahma de Allah" y otro más reciente rechazaba "la cruzada irracional, fanática y oscurantista de los fundamentalistas evangélicos".

(Vía)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La iglesia anglicana empieza a ver claro

La iglesia anglicana pedirá perdón a Charles Darwin.

Good religion needs good science, by Rev Dr Malcolm Brown, Director of Mission and Public Affairs | Church of England
But if Darwin’s ideas once needed rescuing from religious defensiveness, they may also now need rescuing from some of the enthusiasts for his ideas. A scientist has a duty to the truth: he or she is called to be fearless in discovering the way the world works. But how a scientific theory is used, and the ways in which ideas can be deployed politically or ideologically, are the responsibility of a less easily defined constituency. 'Darwinism' has become something bigger than Darwin’s own theories, and raises many moral questions. This doesn’t make the church of the 1860s right to have attacked Darwin, but it does suggest that the question is deeper than deciding whose side you would have been on in that historic debate between Samuel Wilberforce, Bishop of Oxford, and Darwin’s supporter, Thomas Huxley.
[el artículo completo] (Vía)

***

Y una de consiliencia:
Me volví y observé debajo del sol que no es siempre de los ágiles el vencer en la carrera, ni de los valientes el triunfar en la guerra, ni de los sabios ganarse el pan, ni de los inteligentes el alcanzar riquezas, ni de los doctos el lograr favores; pues el tiempo y el azar afectan a todos. [Eclesiastés 9, 11]

There is grandeur in this view of life, with its several powers, having been originally breathed into a few forms or into one; and that, whilst this planet has gone cycling on according to the fixed law of gravity, from so simple a beginning endless forms most beautiful and most wonderful have been, and are being evolved. [El origen de las especies]
***

Y una película para ver: 'Inherit the wind' (Prov 11, 29 Quien desordena su casa, heredará el viento) inspirada en un juicio en los años 20 a un profesor por enseñar el darwinismo en clase.

En una escena el fiscal y el abogado defensor descansan juntos después de una jornada en el tribunal. El fiscal, respaldando aquí la idea de "mentira noble", dice refiriéndose a la gente de Tennessee:
- Son gente sencilla, Henry; pobre gente. Trabajan mucho y necesitan creer en algo hermoso. ¿Por qué se lo quieres quitar? Es todo lo que tienen.

En otra escena, la última de la película, el abogado defensor tiene en una mano la Biblia y en la otra 'El origen de las especies' de Darwin. Se queda un rato mirando para ambos libros, como sopesándolos, para finalmente colocar uno sobre otro marchándose con los dos bajo el brazo.

sábado, 5 de abril de 2008

Evolución y religión (y contra el Diseño inteligente)

Como apuntaba el otro día, Francisco J. Ayala, al igual que numerosos creyentes hoy día, es un firme convencido de que “no hay contradicción necesaria entre la ciencia y las creencias religiosas”. En otra parte de su reciente libro, Darwin y el diseño inteligente, subraya: “Buscar en la ciencia una confirmación de la fe religiosa es un camino equivocado y, además, un camino peligroso.”

¿Qué opinan a este respecto, y en particular sobre la llamada teoría de la evolución (*), las autoridades religiosas?
Por ejemplo, la Iglesia católica:

Juan Pablo II, discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, 22 de octubre de 1996:
Hoy [...] nuevos conocimientos llevan a pensar que la teoría de la evolución es más que una hipótesis. En efecto, es notable que esta teoría se haya impuesto paulatinamente al espíritu de los investigadores, a causa de una serie de descubrimientos hechos en diversas disciplinas del saber. La convergencia, de ningún modo buscada o provocada, de los resultados de trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye de suyo un argumento significativo en favor de esta teoría.

Juan Pablo II, discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, Que la sabiduría de la humanidad acompañe siempre a la investigación científica, 3 octubre 1981:
La Biblia nos habla del origen del universo y de su constitución, no para proporcionarnos un tratado científico, sino para precisar las relaciones del hombre con Dios y con el universo. La Sagrada Escritura quiere declarar simplemente que el mundo ha sido creado por Dios, y para enseñar esta verdad se expresa con los términos de la cosmología usual en la época del redactor. El libro sagrado quiere además comunicar a los hombres que el mundo no ha sido creado como sede de los dioses, tal como lo enseñaban otras cosmogonías y cosmologías, sino que ha sido creado al servicio del hombre y para la gloria de Dios. Cualquier otra enseñanza sobre el origen y la constitución del universo es ajena a las intenciones de la Biblia, que no pretende enseñar cómo ha sido hecho el cielo sino cómo se va al cielo. Cualquier hipótesis científica sobre el origen del mundo, como la de un átomo primitivo de donde se derivaría el conjunto del universo físico, deja abierto el problema que concierne al comienzo del universo. La ciencia no puede resolver por sí misma semejante cuestión: es preciso aquel saber humano que se eleva por encima de la física y de la astrofísica y que se llama metafísica; es preciso, sobre todo, el saber que viene de la revelación de Dios.

Puntos de vista similares han sido expresados por otras iglesias cristianas, autoridades judías y representantes de otras grandes religiones.

Recomiendo la lectura de un breve apartado del libro de Ayala titulado “Evolución y religión”.


(*) Aclaro que en el discurso de 1996 JPII no se está refiriendo expresamente a la teoría de la evolución por medio (éste es el mecanismo) de la selección natural propuesta por Darwin, como queda claro más adelante cuando añade:
Y, a decir verdad, más que de la teoría de la evolución, conviene hablar de las teorías de la evolución. Esta pluralidad afecta, por una parte, a la diversidad de las explicaciones que se han propuesto con respecto al mecanismo de la evolución, y, por otra, a las diversas filosofías a las que se refiere.

[A mayores]
Larga entrevista a Ayala en la revista El Basilisco.

viernes, 28 de marzo de 2008

Francisco J. Ayala en la UVigo

El profesor Francisco J. Ayala presentó ayer en la Universidad de Vigo su libro Darwin y el diseño inteligente, en defensa del (neo)darwinismo y dejando claro su posicionamiento contrario respecto a la pretendida y nunca justificada "ciencia" del llamado Diseño inteligente.
No haré una reseña de la conferencia, muy interesante, si bien cabe destacar que habló poco de DI y mucho más de la teoría de Darwin sobre la selección natural.
Remito al lector interesado en una aproximación al tema a unas lecturas (una, dos y tres).

Sólo quiero hacer una pequeña observación respecto al modo de presentar su argumentación en contraste con el de otro biólogo muy volcado también en luchar contra ese fraude intelectual y científico que es el DI. Me refiero a Richard Dawkins.

En la ronda de preguntas pedí al profesor Ayala su opinión acerca de la actitud tan beligerante de Dawkins hacia los creyentes en general y si le parecía que esa era una buena estrategia para favorecer la divulgación eficiente de la teoría de la selección natural y a la vez desmontar el DI.

La actitud de Ayala a lo largo de la conferencia ya venía demostrando que su respuesta había de ser negativa en este punto. Ayala adopta una actitud bastante contraria en este aspecto concreto, mucho más conciliadora y que no le impide llegar a hacer incluso una alusión positiva en referencia a la actitud favorable de Juan Pablo II hacia el darwinismo como algo importante que debería ayudar a aportar estabilidad al menos a los católicos en particular.

Otra cosa es que reconociera ser amigo de Dawkins desde hace más de 20 años y que lo considere como probablemente el mejor divulgador actual del neodarwinismo, con libros muy serios.

Como digo esa actitud de Ayala, lejos de ser una concesión meliflua, no le impide ser tajante ni resta solidez o convicción a sus argumentos en contra del DI.
Vamos, que en el asunto concreto éste de los diferentes modos de defender honradamente la ciencia de los ataques auspiciados por ciertas corrientes dogmáticas irracionales se puede, sin duda, estar más cerca del propio Darwin que de Dawkins.

Aun así, no quiero decir con todo esto que yo comparta plenamente el posicionamiento del profesor Ayala en este punto. Por ejemplo cuando nos dice, en la línea NOMA de Gould, “El mensaje central de este libro es que no hay contradicción necesaria entre la ciencia y las creencias religiosas” no puedo evitar recordar a Weinberg, una vez más (las negritas son mías):
Uno oye con frecuencia que no hay conflicto entre ciencia y religión. Por ejemplo, en una recensión del libro de Johnson, Stephen Jay Gould comenta que la ciencia y la religión no entran en conflicto, porque «la ciencia trata la realidad factual, mientras que la religión trata la moralidad humana». En muchas cosas tiendo a estar de acuerdo con Gould, pero creo que aquí va demasiado lejos; el significado de la religión se define por lo que la gente religiosa cree realmente, y la gran mayoría de la gente religiosa del mundo se sorprendería de saber que la religión no tiene nada que ver con la realidad factual.
Pero la opinión de Gould está hoy día muy extendida entre científicos y liberales en materia de religión. Creo que esto representa una retirada importante de la religión de posiciones que en otro tiempo ocupó. Hubo un tiempo en el que la naturaleza parecía inexplicable sin una ninfa en cada arroyo y una dríade en cada árbol. Incluso ya en una época tan reciente como el siglo xix, el diseño de las plantas y los animales era considerado como evidencia visible de un Creador. Siguen existiendo muchísimas cosas en la naturaleza que no podemos explicar, pero pensamos que conocemos los principios que gobiernan la forma en que actúan. Para encontrar hoy día el misterio real, uno tiene que buscar en la cosmología y en la física de partículas elementales. Para aquellos que no ven conflicto entre ciencia y religión, la retirada de la religión del terreno ocupado por la ciencia es casi completa.

miércoles, 23 de enero de 2008

El Nihil Obstat académico

En otra entrada comentábamos la censura ideológica realizada en la Universidad de Vigo, una institución pública financiada con el dinero de todos los contribuyentes. Según el parecer de quien tomó la decisión de la censura, el Director de la ETSIT, la libre expresión de ideas debe ser modulada con un criterio propio, el del censor, en lugar del establecido de manera general por la Ley. Se crea así una relación jerárquica entre quienes solicitan, como miembros de la Universidad de Vigo, poder organizar un acto, y quien puede denegarlo por considerar su contenido ideológicamente inapropiado. Quizás los que pretendían organizar el acto podrían ofrecernos el documento en el que se revoca el permiso para la conferencia. Y quizás, como miembros de la Universidad de Vigo, deberían exigir explicaciones por escrito al Rector por la denegación de la autorización. Sería un documento, con sus firmas y sellos oficiales, digno de ser visto.

Todo esto me recuerda la leyenda que se antepone en muchos libros religiosos: "Con censura eclesiástica. Nihil Obstat". Propongo que, a partir de ahora, las conferencias que se anuncien en la Universidad de Vigo lleven también una leyenda: "Con censura académica. Nihil Obstat".

domingo, 20 de enero de 2008

Intolerancia y censura

La pasada semana ha sido pródiga en sucesos liberticidas en el ámbito universitario. Por un lado hemos visto cómo, en la universidad romana de La Sapienza, un minoritario grupo de profesores y alumnos conseguían impedir la visita del Papa Benedicto XVI. Más cerca, en la Universidad de Vigo, un grupo de personas, que pretendían organizar una conferencia sobre Diseño Inteligente en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación, dirigida por don José María Pousada Carballo, recibían la negativa de la Dirección a la posibilidad de realizar tal conferencia.

Con motivo de tanta actividad censora en el ámbito universitario, recupero unas palabras del escritor Javier Marías, algo lejanas ya, pero pertinentes:

Yo no sé si recuerdan que la censura es ilegal en nuestro país desde hace veinticinco años. El apartado 2 del artículo 20 de nuestra Constitución establece que el ejercicio de los varios derechos a la libertad de expresión "no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa". Y el 5 añade que "sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial". Por fortuna, no ha habido apenas tentativas abiertas de enmendar estas disposiciones, pero a nadie se le escapa que ocasionalmente sí se ejerce censura, privada o pública, posterior o previa (de la previa no solemos enterarnos), o se solicita su aplicación "por motivos buenos o justos", olvidando que en este campo no hay nunca más motivo aceptable que la evitación de un grave delito (y aún).


Pueden leer el resto del artículo, originalmente publicado en El País Semanal, aquí.